La semana pasada estuvimos en Barcelona en un workshop de emprendedores. Conocíamos de este verano el Centric Point Hostel, y como nos había gustado mucho por sus instalaciones y ambiente, no dudamos en hospedarnos allí. Pero cuando no estás en modo viaje, dormir en un hostal tal vez no sea la mejor opción. A continuación os describo una de las noches más complicadas:
23:37 Llegamos a nuestro cuarto. Tiene seis camas. En una de ellas, una chica de Hong Kong ya está en pleno sueño. Preparamos nuestros sacos y nos colocamos cada uno de nosotros -Mikel, Jokin y yo- en su respectiva cama. Parece que va a ser una noche tranquila, y así debe de ser, pues el día siguiente está cargado de importantes reuniones.
23:45 Pongo la alarma para las siete de la mañana y apago el teléfono. Estoy rendido y no tardo en cerrar los ojos y dormirme.
23:52 Dos nuevos compañeros irrumpen en la habitación. Aunque son sigilosos, me despierto. No parece que vaya a tener problemas en volverme a dormir, sólo es cuestión de esperar a que se duerman y el silencio vuelva a reinar en la habitación.
00:03 Nuestros nuevos compañeros se duermen. Pero mi pronóstico falla. Lejos de reinar el silencio, lo que reina es el ruido provocado por los ronquidos que nuestros nuevos compañeros emiten sin tregua alguna. No exagero si digo que, de haber un medidor, el ruido en la habitación alcanzaría fácil los 140 decibélios.
00:16 No me quiero cabrear. Les doy un voto de confianza y pienso que seguramente sean ronquidos pasajeros. Me tapo los oídos con los dedos, pero no me parece una postura muy sostenible para pasar la noche. Pruebo a taparme la cabeza con la almohada, y aunque frena algo el ruido, sigue siendo imposible dormir.
00:29 Esto empieza a ser una tortura. Miro a Mikel y a Jokin y están igual de desesperados y despiertos que yo. No nos queda más alternativa, tenemos que actuar. Empezamos con el típico “nac, nac, nac” que supuestamente ahuyenta los ronquidos. Pero por mucho que subamos el volumen de nuestros “nacs”, no hay forma de despertarles y hacerles ver que así es imposible dormir.
00: 46 A todo esto, se escuchan varios puñetazos contra la pared provenientes de la habitación contigua. No estamos solos en esta lucha, aunque los resultados siguen siendo nulos.
01:45 Ya casi han pasado dos horas desde que comenzó este calvario y las dos macabras máquinas de hacer ronquidos siguen funcionando a pleno rendimiento. Por muchos ruidos que hagamos, no los despertamos ni con una alarma nuclear.
02:06 Lo que faltaba. Para más inri, empiezan a revolotear por el pasillo adolescentes finlandesas con signos inequívocos de haber salido de fiesta. Portazos. Gritos. Más gritos. Esto es un infierno.
02:35 Estoy desesperado. Enfadado. Nervioso. Agresivo. A este paso voy a pasar la noche en vela. Y al día siguiente tenemos una larga e intensa jornada de trabajo. Llega la hora de tomar decisiones drásticas. Saco a relucir mi carácter más impulsivo. Me cojo el saco, la cartera, el móvil, y me decido a ir a recepción y reservar una habitación sólo para mi. Me da igual lo que cueste.
02: 40 Empiezo a bajar las escaleras. Cuando llego al primer piso veo que hay un grupo de chicas en recepción. Me miro al espejo y me veo en pijama, con un saco de dormir rodeando mi cabeza, y con la cartera y el móvil en la mano. Reflexiono. Me tomo mi tiempo. Veo que las chicas no se van, y por muy desesperado que esté, no quiero que me vean así y piensen que estoy loco. Así que vuelta para la habitación. Misión abortada.
02: 57 Mi última estratagema, y que Jokin imita, es dormirme con música. El álbum de éxitos de Simon&Garfunkel me ha dado buenos resultados desde pequeño, así que no arriesgo. Según avanzan las canciones, la ira se me va consumiendo y el sueño alcanzando. Consigo dormirme, paradójicamente, mientras escucho The Sound of Silence. Todo un clásico.
07:00 Suena la alarma del móvil. Me muero de sueño, y además, tengo la cabeza como un bombo después de haber estado escuchando a Simon&Garfunkel durante cuatro horas. Empieza un nuevo día. Así es la vida.

PD: En mi opinión, la gente que ronca tanto debería tener la decencia de no dormir en habitaciones compartidas. Por el bien de la sociedad.
by Rancell
"I love this write up, I think it's best to plan your trip as this will help you avoid a lot of u..."